Edición 7 de Noviembre 15, 2.006

martes, noviembre 21, 2006

MARGINACIÓN E INDIGENCIA “EL ARMAGEDON SOCIAL”.

Por. Javier Andrés León Arévalo
jaloriondelux@hotmail.com

¿Qué lo genera? ¿Qué posición toma la sociedad colombiana y en general frente a esta realidad? ¿Será que los derechos humanos son tenidos en cuenta en esta problemática global?

Estas y más cuestiones son sujeto de controversia por la sociedad actual, y desde siempre la misma sociedad ha enfrentado esta problemática a través de la historia. Desde tiempos inmemorables el hombre ha estado sujeto por naturaleza a la supervivencia, además ha sido doblegado ante el concepto (en palabras de Darwin) ha la constante evolución, en donde el mas fuerte domina al mas débil por cualquier tipo de fuerza que corrompa la voluntad, estos y mas argumentos han desarrollado el surgimiento por así decirlo el concepto del poder, concepto que fue en síntesis la base del desarrollo de los primeros pueblos-estados y posteriormente el origen de las clases sociales.

Teniendo en cuenta lo anterior se deduce que la naturaleza humana y el nefasto surgimiento de las clases sociales clasifica en dos polos: los que “poseen” y los “desposeídos”, lo cual por lógica nos ha dividido en clases o estratos y ha generado enfrentamientos entre sí, motivo por el cual el desposeído reclama el derecho natural de “poseer” poder mienta que el poseedor reclama el supuesto “derecho” de poseer lo ya poseído y poseer aun más.

Estas incesantes luchas por el poseer del poder generaron lo que llamamos en la actualidad marginación social y con su aditamento de pobreza miseria culminado en indigencia, es la herencia dejada por los “poseedores” a los “desposeídos”, los cuales no poseen ni el poder, ni menos la capacidad de adquirirlo y en este caso mas de el 50 por ciento de la sociedad colombiana es victima silenciosa y permisiva de esta “herencia” y el restante porcentaje son los creadores y patrocinadores directa e indirectamente de este crimen que no es solo en la tierra del sagrado corazón sino a nivel mundial.

Muchos analistas y estudiosos del tema como el sociólogo norteamericano Alvert Ezra Park afirman de una manera acertada: “la marginación social causante directo de la indigencia son como un cáncer que se expandió por todo el planeta en cuestión de tiempo, generado por la mala repartición de los recursos, por la incesante búsqueda de el poder capitalista y su manejo hostil e inmisericorde, la cual utiliza herramientas políticas, sociales y económicas para concentrar el poder y la supremacía”…

A raíz de esto se puede concluir que el mayor generador de estos males, en tiempos actuales es la visión individualista promovida por ciertos entes neoliberales y “globalistas” que a lanzado a la sociedad a un mar de competencia desgarradora por el capital y como diría Thomas Hobbes “el hombre es lobo del mismo hombre” y por ende el mismo hombre se ha olvidado de su naturaleza de ser social y de su propio entorno, por eso lo hace percusor y despectivo de sus propios males.

En estos momentos de incertidumbre por semejante “armagedon” social, el hombre contemporáneo a desarrollado propuestas que le hacen frente a esto, pero el mismo hombre las ha desechado o lo peor de los casos las ha ignorado tal es el ejemplo mas notorio, la creación y el desarrollo de los tan ya renombrados derechos humanos declarados, estipulados y anexados en cartas constitucionales clasificados como principios y valores creados justamente para contrarrestar estos males sociales pero estos “derechos” y “principios” tales como la igualdad y la equidad. Son valores destinados a rescatar la dignidad humana y a la convivencia social pero infortunadamente son ineficaces en una realidad social.